Thursday, October 13, 2005

La relatividad del éxito

Tenemos la percepción de que el hombre es la obra culminante de la naturaleza. Esta creencia se fundamenta en que pensamos que jamás ha habido un ser vivo con tanto éxito en la Tierra.

Si tratamos de concretar un poco más, podríamos definir el éxito como la cantidad de individuos que una especie logra mantener vivos simultáneamente, pero en este caso las ratas, muchos insectos y la casi totalidad de las bacterias o seres unicelulares nos superarían ampliamente.

Podemos redefinirlo como la cantidad de información genética que una especie logra mantener viva en un determinado momento, este caso efectivamente podríamos decir que las células humanas son los seres vivos con mayor éxito en este momento. ¿No os recuerda esto a “El gen egoísta” que postulaba que solo somos una herramienta de nuestros genes?

Aun así, resulta que muchas plantas e incluso seres constituyentes del plancton marino siguen superando a nuestras células.

Pero si fuésemos honrados deberíamos definir el éxito como la cantidad de individuos que la especie ha logrado generar en toda su historia y, en este caso, salimos muy mal parados. Somos una especie muy reciente y además hasta hace 3000 años (ayer como quien dice) nuestra población no llegaba a superar los 500 millones de individuos. Es difícil encontrar una especie con menos éxito que nosotros según este muevo criterio.

Lo que es indudable es que para ser primates, caracterizados por sus pequeñas poblaciones restringidas a biotopos muy definidos, es sorprendente nuestra propagación en medios absolutamente hostiles, mas teniendo en cuenta el fracaso de todos nuestros parientes homínidos.

Bueno, también lo del fracaso es un poco relativo, casi todos nuestros antepasados y ramas extinguidas estuvieron presentes en la Tierra durante periodos cercanos a los 500.000 años. Nosotros llevamos aproximadamente 150.000, así que todavía nos queda por demostrar que no somos la última chispa de la extinción total de los homínidos.

Pero asumamos, porque es una buena cosa lo de la autoestima, que somos los reyes de la naturaleza. ¿Qué es lo que nos ha permitido alcanzar este estado de gracia?, ¿nuestra inteligencia y la capacidad para utilizar herramientas?, ¿o el fuego?, ¿por nuestro sentido social?, ¿quizás el lenguaje?, ¿quizás la posibilidad de representar ideas con símbolos?, ¿quizás…?.

Todas estas características las tenían algunos de nuestros parientes desaparecidos y no parece que les resultaran muy útiles…

0 Comments:

Post a Comment

<< Home